COMBIVIR

GLAXO WELLCOME

Lamivudina
Zidovudina

Antiinfecciosos de Uso Sistémico : Antivirales

Composición: Cada comprimido contiene: Lamivudina 150 mg; Zidovudina 300 mg.
Acción Terapéutica: La lamivudina en asociación con la zidovudina reduce la carga vírica del VIH-1 y aumenta las cuentas de células CD4+. Los datos del punto final clínico indican que la lamivudina, en asociación con zidovudina solamente, o en asociación con los regímenes terapéuticos que contienen zidovudina, produce una reducción importante del peligro del progreso de la enfermedad y de muerte.
Indicaciones: Está indicado para el tratamiento de adultos y niños mayores de12 años de edad infectados con el VIH, con una inmunodeficiencia progresiva.
Propiedades: Propiedades farmacodinámicas: la lamivudina y la zidovudina son inhibidores potentes y selectivos del VIH-1 y VIH-2. Se ha demostrado que la lamivudina es fuertemente sinérgica con la zidovudina, inhibiendo la duplicación del VIH en cultivos de células. Ambos fármacos son secuencialmente metabolizados por las kinasas intracelulares en el 5'-trifosfato. El trifosfato de lamivudina y el trifosfato de zidovudina son sustratos e inhibidores competitivos de la transcriptasa reversa del VIH. No obstante, su principal actividad antivírica tiene lugar a través de la incorporación de la forma monofosfato a la cadena del ADN vírico, conduciendo a la terminación de la cadena. Los trifosfatos de lamivudina y zidovudina tienen mucha menos afinidad con las polimerasas del ADN de la célula huésped. La relación entre la susceptibilidad in vitro del VIH a la lamivudina y/o zidovudina, y la respuesta clínica al tratamiento, continúan siendo investigadas. Las pruebas de la sensibilidad in vitro no se han normalizado y los resultados pudieran variar según factores metodológicos. Individualmente, la lamivudina y la zidovudina producen aislados clínicos del VIH que presentan una sensibilidad menor in vitro al análogo de nucleósido al que han sido expuestos. No obstante los estudios in vitro también indican que los aislados de virus resistentes a la zidovudina pueden hacerse sensibles a ella cuando adquieren simultáneamente resistencia a la lamivudina. Además in vivo, existe evidencia clínica de que lamivudina más zidovudina demora la aparición de la resistencia a la zidovudina en pacientes no tratados anteriormente con antiretrovíricos. Propiedades farmacocinéticas: Absorción: la lamivudina y la zidovudina se absorben bien en el intestino. La biodisponibilidad oral de la lamivudina en el adulto suele ser entre un 80 y un 85% y la de la zidovudina, entre un 60 y 70%. Un estudio de la bioequivalencia comparó Combivir con los comprimidos de Epivir de 150 mg y los comprimidos de Retrovir de 300 mg, tomados al mismo tiempo. También se investigó el efecto de la comida sobre la velocidad y grado de absorción. Se demostró de Combivir era bioequivalente a los comprimidos de Epivir de 150 mg y los comprimidos de Retrovir de 300 mg, por separado, cuando se administraron a sujetos en ayunas.Trás la administración de Combivir, los valores de la Cmáx de la lamivudina y de la zidovudina (intervalo de cofianza del 95%) fueron 1.5 (1.3 a 1.8) mcg/ml y 1.8 (1.5 a 2.2) mcg/ml respectivamente. El grado de absorción de la lamivudina y zidovudina (ABC inf) y los cálculos de la vida media, tras la administración de Combivir con comida, fueron parecidos cuando se compararon con los de los sujetos en ayunas, si bien la velocidad de absorción (Cmáx, tmáx) fue menor. Sobre la base de estos datos, Combivir puede administrarse con o sin comida. Distribución: los estudios con la lamivudina y zidovudina por vía I.V. demostraron que el volumen aparente medio de distribución fue 1.3 y 1.6 litros/kg, respectivamente. La lamivudina presenta una farmacocinética lineal en la escala de dosis terapéuticas y un enlace limitado con la principal proteína plasmática, la albúmina (< 36% de la albúmina sérica in vitro). El enlace de la zidovudina con las proteínas plasmáticas es de un 34 a 38%. No se prevén interacciones medicamentosas debidas al desplazamiento del punto de enlace. Los datos demuestran que la lamivudina y la zidovudina penetran en el SNC y alcanzan el líquido cefaloraquídeo (LCR). Las reacciones medias de las concentraciones de lamivudina y zidovudina en el LCR/plasma, 2 a 4 horas después de su administración por vía oral, fueron aproximadamente 0.12 y 0.5 respectivamente. Se desconoce el verdadero grado de penetración de la lamivudina o su relación con la eficacia clínica. Metabolismo: el metabolismo de la lamivudina es una vía de eliminación menos importante. La lamivudina se depura predominantemente por excreción renal del fármaco inalterado. La probabilidad de interacciones medicamentosas metabólicas con la lamivudina es baja debido a lo reducido del metabolismo hepático (5 a 10%) y lo bajo del enlace plasmático. El 5'-glucorónido de zidovudina es el principal metabolito tanto en el plasma como en la orina, y representa aproximadamente un 50 a 80% de la dosis administrada eliminada por excreción renal. Tras la administración de la zidovudina por vía I.V. se ha identificado a la 3'-amino-3'-desoxitimidina (AMT) como uno de sus metabolitos. Eliminación: la vida media de eliminación observada de la lamivudina es 5 a 7 horas. La depuración sistémica media de la lamivudina es aproximadamente 0.32 l/h/kg, siendo la depuración predominantemente renal (> 70%) a través del sistema de transporte catiónico orgánico. Los estudios en pacientes con compromiso renal demuestran que la eliminación de la lamivudina es afectada por la disfunción renal. Es preciso reducir la dosis para los pacientes con una depuración de creatinina de £ 50 ml/min (ver Posología). En los estudios con la zidovudina por vía I.V., la vida media plasmática terminal promedio fue de 1.6 l/h/kg. Se calcula que la depuración renal de la zidovudina es de 0.34 l/h/kg, indicando filtración glomerular y secreción tubular activa por los riñones. Las concentraciones de zidovudina son mayores en pacientes con una insuficiencia renal avanzada. Datos preclínicos de inocuidad: no se observó ninguna sinergia de la toxicidad en los estudios de la lamivudina en asociación con zidovudina. Los efectos clínicamente pertinentes de los 2 fármacos en asociación son anemia, neutropenia y leucopenia. Ni la lamivudina ni la zidovudina fueron mutágenas en las pruebas bacterianas pero, como en el caso de muchos análogos de nucleósidos, sí presentaron actividad en pruebas mamíferas in vitro tales como el análisis del linfoma murino. La lamivudina no dio señas de actividad genotóxica in vivo, pese a dosis que dieron concentraciones plasmáticas alrededor de 30 a 40 veces mayores que las clínicas. Como la actividad mutagénica in vitro de la lamivudina no pudo confirmarse en las pruebas in vivo, se concluyó que este compuesto no representaba un peligro genotóxico para los pacientes tratados con ella. La zidovudina presentó efectos clastrogénicos en la prueba del micronúcleo tras su administración a dosis repetidas por vía oral a ratones. Asimismo, se observó que los linfocitos de la sangre periférica de pacientes con el SIDA que recibieron tratamiento con zidovudina contenían números más elevados de roturas de los cromosomas. No están claras las consecuencias clínicas de los hallazgos. Hasta ahora no hay datos sobre el peligro de que la lamivudina produzca tumores en los animales. En los estudios de la carcinogenia por vía oral a largo plazo con la zidovudina en ratas y ratones los efectos relacionados con el tratamiento se limitaron a neoplasmas vaginales tardíos. No se sabe lo pertinente de estos tumores para el ser humano, y cualquier riesgo teórico de carcinogenia debe sopesarse con el beneficio terapéutico demostrado.
Posología: Adultos y niños mayores de 12 años: la dosis recomendada es 1 comprimido 2 veces al día. Puede administrarse con o sin comida. El tratamiento debe ser iniciado y vigilado por un médico con experiencia en el tratamiento de la infección con el VIH. Si estuviera clínicamente estudiado reducir las dosis, o si hubiera que reducir o abandonar uno de los componentes de Combivir (lamivudina o zidovudina), pueden obtenerse preparados aparte de lamivudina (Epivir) y zidovudina (Retrovir) en forma de comprimidos, cápsulas o solución oral. Compromiso renal: las concentraciones de lamivudina y zidovudina ascienden en pacientes con compromiso renal, debido a la disminución de la depuración. Por lo tanto, como pudiera ser necesario ajustar las dosis de estos fármacos, se recomienda usar los preparados de lamivudina y zidovudina por separado en pacientes con una función renal disminuida (depuración de la creatinina de £ 50 ml/min.). Deberán consultarse los datos de prescripción completos para los 2 preparados. Compromiso hepático: se está investigando la influencia del compromiso hepático sobre los niveles de lamivudina. Esta última se elimina principalmente por vía renal. Sobre la base de los datos preliminares de la inocuidad, no es necesario ajustar la dosis. No obstante, los pocos datos disponibles sobre pacientes con cirrosis indican que puede darse una acumulación de zidovudina en casos de compromiso hepático, debido a la disminución de la glucuronización. Así pues, como puede ser necesario ajustar la dosis de zidovudina, se recomienda administrar los 2 preparados por separado a los pacientes con un compromiso hepático serio. Deberán consultarse los datos de prescripción completos para los 2 por preparados. Ajustes posológicos en pacientes con reacciones adversas hematológicas: puede ser necesario ajustar la dosis de zidovudina si la hemoglobina desciende por debajo de 9 g/dl ó 5.59 mmol/l o si la cuenta de neutrófilos deciende por debajo de 1.0x109/l ( ver Contraindicaciones). Esto es más probable en pacientes con malas reservas de la médula ósea antes del tratamiento, especialmente en aquellos con una enfermedad del VIH avanzada. Como no es posible ajustar la posología de Combivir, deberán utilizarse los preparados de zidovudina y lamivudina por separado. El médico deberá consultar los datos sobre la prescripción de estos 2 fármacos. Posología en el senescente: no hay datos específicos, pero no obstante se aconseja un cuidado especial con este grupo de pacientes debido a los cambios relacionados con la edad, tales como la disminución de la función renal y los cambios de los parámetros hematológicos.
Efectos Colaterales: Se han comunicado eventos adversos durante el tratamiento de la enfermedad del VIH con lamivudina y zidovudina, por separado o en asociación. En muchos casos no está claro si estuvieron relacionados con la lamivudina, zidovudina o la amplia gama de fármacos utilizados para tratar la enfermedad del VIH, o si fueron consecuencia de la enfermedad subyacente. Como Combivir contiene lamivudina y zidovudina, pueden esperarse el tipo y seriedad de las reacciones adversas relacionadas con cada uno de estos compuestos. No existe evidencia de una toxicidad añadida cuando se administran concurrentemente. Lamivudina: los eventos adversos que se han comunicado más corrientemente son cefalea, malestar, fatiga, náusea, diarrea, vómito, dolor de la parte superior del abdomen, fiebre y exantema. Se han registrado casos de pancreatitis y neuropatía periferica (o parestesia), si bien no se advirtió una relación con la dosis de lamivudina. Han aparecido neutropenia y anemia (ambas a veces serias) en asociación con zidovudina. Se han comunicado trombocitopenia, ascensos transitorios de las enzimas hepáticas (AST; ALT) y ascensos de la amilasa sérica. Zidovudina: las reacciones adversas más serias incluyen anemia (que puede exigir transfusiones), neutropenia y leucopenia. Estas aparecen más frecuentemente a las dosis más elevadas (1200 a 1500 mg/día) y en pacientes con una enfermedad de VIH avanzada (especialmente cuando hay malas reservas de médula ósea antes del tratamiento), y más especialmente en pacientes con cuentas de células CD4+ de < 100/ mm3. Puede ser necesario reducir la dosis o abandonar el tratamiento. La incidencia de neutropenia también fue mayor en pacientes cuyas cuentas de neutrófilos, niveles de hemoglobina y niveles séricos de vitamina B12 fueron bajos al comenzar el tratamiento con zidovudina, y en los pacientes que tomaban paracetamol concurrentemente. Otros eventos adversos frecuentes, comunicados en grandes pruebas clínicas controladas con placebo, incluyeron náusea, vómito, anorexia, dolor abdominal, cefalea, exantema, fiebre, mialgia, parestesias, insomnio, malestar, astenia y dispepsia. Aparte de la náusea,que fue estadísticamente más corriente en todos los estudios entre los que los pacientes recibieron zidovudina, los demás eventos adversos no fueron uniformemente más corrientes que entre los pacientes que recibieron placebo. La cefalea fuerte, la mialgia y el insomnio fueron más corrientes en los pacientes tratados con zidovudina con una enfermedad del VIH avanzada; mientras que el vómito, anorexia, malestar y astenia fueron más corrientes en los pacientes tratados con zidovudina en los primeros estadios de la enfermedad del VIH. Otros eventos adversos comunicados incluyeron somnolencia, diarrea, desvanecimiento, sudoración, disnea, flatulencia, anomalías del gusto, dolor al pecho, pérdida de agudeza mental, ansiedad, frecuencia urinaria, depresión, dolor generalizado, escalofríos, tos, urticaria, prurito y un síndrome semejante a la gripe. La incidencia de éstos, y de otros eventos adversos menos frecuentes, fue parecida en los pacientes que recibieron la zidovudina y en los que recibieron placebo. Los datos disponibles de estudios controlados con placebo o a etiqueta abierta indican que la incidencia de náusea y de otros eventos clínicos frecuentemente comunicados disminuyen uniformemente con el tiempo durante las primeras semanas de tratamiento con zidovudina. Los siguientes eventos también se comunicaron en pacientes tratados con zidovudina. Es difícil evaluar la relación entre estos eventos y el uso de zidovudina, especialmente en las situaciones médicas tan complicadas que caracterizan a la enfermedad del VIH avanzada: miopatía, pancitopenia con hipoplasia de la médula y trombocitopenia aislada, acidosis láctica en ausencia de hipoxemia, trastornos hepáticos tales como hepatomegalia grave con esteatosis, ascensos de los niveles hemáticos de enzimas hepáticas y bilirrubina, pancreatitis, pigmentación de las uñas, piel, y mucosa bucal. También se han comunicado convulsiones y otros eventos cerebrales en los pacientes que recibieron tratamiento a etiqueta abierta con zidovudina. No obstante, la evidencia indica un efecto beneficioso global de la zidovudina sobre los trastornos neurológicos asociados con el VIH. Si la seriedad de los síntomas lo justificara, la reducción o suspensión de la zidovudina pudiera ayudar a la evaluación y el tratamiento de estas afecciones. En tales circunstancias, deberá abandonarse el Combivir y recurrir a los preparados de zidovudina y lamivudina por separado.
Contraindicaciones: El uso de Combivir está contraindicado en pacientes con hipersensibilidad conocida a la lamivudina, zidovudina o a cualquier otro constituyente del preparado. Combivir está contraindicado en pacientes con cuentas de neutrófilos anormalmente bajas (< 0.75 x 109/l) o niveles anormalmente bajos de hemoglobina (7.5 g/dl ó 4.65 mmol/l) (ver Precauciones).
Advertencias: Embarazo: en estudios de la reproducción en animales, se demostró que tanto la lamivudina como la zidovudina cruzaban la placenta y que causaban un aumento de las muertes embriónicas precoces en conejo (lamivudina) o rata y conejo (zidovudina). La lamivudina no fue teratógena en los estudios en animales. A dosis tóxicas para los animales madres, la zidovudina administrada a ratas durante la organogénesis produjo un aumento de la incidencia de malformaciones. No se observaron señas de anomalías fetales a dosis más bajas. Aunque los estudios de la reproducción en animales no siempre predicen la respuesta humana, no se recomienda la administración de Combivir durante los 3 primeros meses de embarazo a menos que el beneficio para la madre supere el riesgo para el feto (Ver Avisos Especiales). No se ha establecido la inocuidad de la lamivudina durante el embarazo humano. El uso de zidovudina en mujeres gestantes, con el tratamiento subsiguiente de los neonatos, ha demostrado reducir el grado de transmisión materno-fetal del VIH. No obstante, no hay datos de este tipo sobre la lamivudina. Por consiguiente, solamente deberá considerarse la administración de Combivir durante el embarazo si los beneficios esperados superan los posibles riesgos. Sobre la base de los hallazgos de los estudios en animales de la carcinogenicidad y mutagenicidad (ver Datos Preclínicos de Inocuidad) no puede excluirse un riesgo carcinogénico para el ser humano. Aunque la utilidad pronosticadora de los estudios de la carcinogenicidad en roedores para el ser humano es dudosa, se observaron tumores vaginales tardíos (que aparecieron al cabo de 19 meses de tratamiento diario continuo por vía oral) en roedores tras el tratamiento para toda la vida con zidovudina. No se sabe cúan pertinentes son los hallazgos para los neonatos tanto infectados como no infectados expuestos a zidovudina. No obstante, deberán avisarse estos hallazgos a las mujeres embarazadas que vayan a ser tratadas con Combivir durante el embarazo. Ni la zidovudina ni la lamivudina han demostrado causar menoscabo de la fertilidad en los estudios en ratas macho y hembra. No hay datos sobre su efecto sobre la fertilidad de la mujer. En el varón, la zidovudina no demostró afectar la cuenta, morfología o motilidad de los espermatozoides. Lactancia: los estudios en ratas lactantes revelaron que, tras su administración por vía oral, la lamivudina y la zidovudina se excretaban por la leche. No se sabe si se excretan por la leche humana. Como pudiera ser así, se recomienda que las madres que tomen Combivir no amamanten a sus hijos. Efectos sobre la capacidad de conducir y manejar maquinaria: no se han realizado estudios para investigar el efecto de la lamivudina o de la zidovudina sobre la capacidad para conducir o para manejar maquinaria. Además, no puede preverse un efecto perjudicial sobre tales actividades a partir de la farmacología de estos fármacos. No obstante, el estado clínico del paciente y los eventos adversos de la lamivudina y de la zidovudina deberán tenerse presentes a la hora de considerar la capacidad del paciente para conducir o manejar maquinaria.
Precauciones: En esta sección se incluyen los avisos y precauciones pertinentes tanto a la lamivudina como a la zidovudina. No hay avisos y precauciones adicionales respecto a la asociación Combivir. Avisos especiales: los pacientes tratados con Combivir o con cualquier otro tratamiento antiretrovírico pueden continuar contrayendo infecciones oportunistas o sufriendo otras complicaciones de la infección con el VIH. Por lo tanto deben ser estrechamente vigilados por médicos con experiencia en el tratamiento de las enfermedades asociadas con el VIH. Debe avisarse a los pacientes que no se ha demostrado que los tratamientos antiretrovíricos actuales, incluyendo Combivir, impidan el peligro de transmitir el VIH a otras personas, a través de contacto sexual o de contaminación de la sangre. Deberán continuarse adoptando las precauciones oportunas. Hematológicos: puede esperarse que aparezcan anemia, neutropenia o leucopenia (generalmente secundaria a la neutropenia) en pacientes con una infección avanzada sintomática con el VIH que estén recibiendo zidovudina y por lo tanto deberán vigilarse cuidadosamente los parámetros hematológicos (ver Contraindicaciones) de los pacientes que reciban Combivir. Estos efectos hematológicos no suelen observarse antes de 4 a 6 semanas de tratamiento. En el caso de los pacientes con una enfermedad del VIH sintomática avanzada, suele recomendarse realizar análisis de sangre por lo menos 1 vez al mes de allí en adelante. En los pacientes en los primeros estadios de la enfermedad del VIH, las reacciones hematológicas adversas son poco frecuentes. Dependiendo del estado global del paciente, los análisis de sangre pueden realizarse con menor frecuencia, por ejemplo, cada 1 a 3 meses. Disminuciones de la hemoglobina de más del 25% desde la línea base, y descensos de las cuentas de neutrófilos de más del 50% desde la línea base, pueden exigir una vigilancia más frecuente. Puede ser necesario ajustar la posología de la zidovudina si hubiera una fuerte anemia o mielosupresión durante el tratamiento con Combivir, o en pacientes con compromiso existente en la médula ósea, por ejemplo hemoglobina < 9 g/dl (5.59 mmol/l) o cuenta de neutrófilos (< 1.0 x 109/l). (ver Posología). Como no es posible ajustar la dosis de Combivir deberán usarse la zidovudina y la lamivudina por separado. Los médicos deberán consultar los datos sobre la prescripción de ambos fármacos. Niños: no hay suficientes datos sobre el uso de la lamivudina en los niños y por lo tanto Combivir no está indicado para niños menores de 12 años de edad. Los médicos deberán consultar los datos sobre la prescripción de la lamivudina y de la zidovudina por separado. Uso durante el embarazo: no se recomienda administrar Combivir durante los 3 primeros meses de embarazo, a menos que el beneficio para la madre supere el riesgo para el feto (ver Advertencias). Anomalías hepáticas/acidosis: ha habido apariciones excepcionales, pero potencialmente fatales, de acidosis láctica en ausencia de hipoxemia y de hepatomegalia grave con esteatosis en pacientes tratados con zidovudina. No se sabe si estos eventos estuvieron casualmente relacionados con la zidovudina, pero fueron comunicados de pacientes positivos en el VIH sin SIDA. Deberá suspenderse el tratamiento con Combivir en presencia de niveles rápidamente ascendentes de las aminotransferasas, hepatomegalia progresiva o acidosis metabólica/láctica de etiología desconocida. Otros efectos indeseables: excepcionalmente, han habido casos de pancreatitis entre los pacientes tratados con lamivudina y zidovudina. No obstante no está claro si fueron debido a los fármacos o a la enfermedad del VIH subyacente. El tratamiento con Combivir deberá abandonarse inmediatamente si aparecieran signos o sintomas clínicos, o anomalías de laboratorio, que indiquen pancreatitis. Deberá obrarse con cautela al administrar Combivir a cualquier paciente, especialmente a mujeres obesas, afectos de hepatomegalia, hepatitis o cualquier factor de riesgo conocido de hepatopatía. Estos pacientes deben ser estrechamente vigilados mientras estén siendo tratados con Combivir. Precauciones especiales: se recomienda administrar los preparados de lamivudina y de zidovudina por separado cuando sea necesario ajustar las dosis de cualquiera de ellos (ver Posología). En tales casos, el médico deberá consultar los datos sobre la prescripción de cada uno de estos fármacos. Deberá avisarse a los pacientes los peligros del uso concomitante de medicamentos autoadministrados (ver Interacciones Medicamentosas). Combivir deberá usarse con cautela en pacientes con hepatomegalia cirrótica avanzada debida a la infección crónica con el virus de la hepatitis B, dado que hay un pequeño riesgo de hepatitis de rebote si se cesa la lamivudina.
Interacciones Medicamentosas: Como Combivir contiene lamivudina y zidovudina, las interacciones que se han identificado con estos 2 agentes también pueden tener lugar con Combivir. La probabilidad de interacciones metabólicas con la lamivudina son escasas debido a su limitado metabolismo y enlace con las proteínas plasmáticas, y a su depuración renal casi completa. Al igual, la zidovudina se enlaza poco con las proteínas, pero es eliminada principalmente por conjugación hepática en un metabolito glucuronidado inactivo. La lista de interacciones de más adelante no debe considerarse completa, sino que representa las clases de fármacos con los que hay que tener cuidado. Interacciones pertinentes a la lamivudina: la administración de trimetoprim, un constituyente del cotrimoxazol, causa un aumento de 40% de los niveles plamáticos de lamivudina a las dosis terapéuticas. No obstante, y a menos que el paciente ya padezca de compromiso renal, no es necesario ajustar la dosis de lamivudina (ver Posología). La lamivudina no tiene ningún efecto sobre la farmacocinética del cotrimoxazol. Deberá estudiarse cuidadosamente la posibilidad de administrar cotrimoxazol con Combivir a pacientes con compromiso renal. Deberá tenerse presente la posibilidad de interacciones con otros fármacos administrados concurrentemente, en especial cuando su vía de eliminación principal sea la renal. Interacciones pertinentes a la zidovudina: la coadministración de la zidovudina y lamivudina produce un ascenso del 13% de la exposición a la primera y un aumento del 28% de los niveles plasmáticos máximos. Esto no se considera importante para la seguridad del paciente y por lo tanto no es necesario ajustar la dosis. La zidovudina no tiene ningún efecto sobre la farmacocinética de la lamivudina. Se ha comunicado que los niveles plasmáticos de la fenitoína son bajos en algunos pacientes que reciben zidovudina, mientras que, en un paciente, se observó un nivel elevado. Estas observaciones indican que las concentraciones de fenitoína deben vigilarse cuidadosamente en los pacientes que reciben Combivir y fenitoína. El uso de paracetamol durante el tratamiento con zidovudina en una prueba controlada con placebo fue acompañado de una incidencia mayor de neutropenia, especialmente tras el tratamiento a largo plazo. No obstante, los datos farmacocinéticos disponibles indican que el paracetamol, a las dosis estudiadas, no aumenta los niveles plasmáticos de zidovudina ni de su metabolito glucurónido. Otros fármacos, que incluyen pero no se limitan son aspirina, codeína, morfina, indometacina, cetoprofeno, naproxeno, oxazepan, lorazepan, cimetidina, clofibrato, dapsona e isoprinosina, pueden cambiar el metabolismo de la zidovudina al inhibir competitivamente la glucuronidación, o al inhibir directamente el metabolismo microsomal hepático. Deberán pensarse cuidadosamente las posibilidades de interacción medicamentosa antes de utilizar tales fármacos, especialmente en tratamientos a largo plazo, en asociación con Combivir. El tratamiento concomitante, especialmente a corto plazo, con fármacos potencialmente nefrotóxicos o mielosupresores (por ej.: pentamidina sistémica, dapsona, pirimetamina, cotrimoxazol, anfotericina, flucitosina, ganciclovir, interferon, vincristina, vinblastina y doxorrubicina) también puede aumentar el riesgo de reacciones adversas a la zidovudina. Si fuera preciso administrar Combivir con cualquiera de estos fármacos, tendrá que tenerse un cuidado especial en vigilar la función renal y los parametros hematológicos y, de ser necesario, se reducirá la dosis de uno o ambos fármacos. El análogo de nucleósido ribavirina antagoniza la actividad antivírica in vitro de la zidovudina y por lo tanto deberá evitarse el uso concomitante de Combivir con este fármaco. Como algunos pacientes que reciben Combivir pueden continuar experimentando infecciones oportunistas, puede tener que considerarse la posibilidad de utilizar concomitantemente un tratamiento antimicrobiano profiláctico. Tal profilaxis puede incluir cotrimoxazol, pentamidina aerosolizada, pirimetamina y aciclovir. Los pocos datos disponibles de pruebas clínicas no indican un riesgo mucho mayor de reacciones adversas a la zidovudina en presencia de tales fármacos. Los pocos datos disponibles indican que el probenecid aumenta la vida media promedio y el área bajo la curva concentración plasmática vs tiempo de la zidovudina al disminuir la glucuronización. La excreción renal del glucurónido (y posiblemente de la zidovudina en sí) disminuye en presencia del probenecid.
Sobredosificación: Hay experiencia limitada de sobredosis de Combivir. Sin embargo, hay unos pocos datos sobre las consecuencias de la ingesta de sobredosis agudas de lamivudina y zidovudina por el ser humano. No hubo fatalidades y todos los pacientes se recuperaron. No se identificaron signos o síntomas específicos tras tales sobredosis. Si hubiera una sobredosis, deberá vigilarse al paciente en busca de toxicidad (ver Efectos Colaterales) y se aplicará el tratamiento de apoyo estándar que sea necesario. Como la lamivudina es dializable, puede usarse la hemodiálisis continua para el tratamiento de la sobredosis, si bien esto no se ha estudiado. La hemodiálisis y la diálisis peritoneal parecen tener un efecto limitado sobre la eliminación de la zidovudina, pero fomentan la eliminación de su metabolito glucurónido. Para más detalles, los médicos deberán consultar los datos sobre la prescripción de la lamivudina y la zidovudina.
Incompatibilidades: No se ha comunicado ninguna.
Conservación: Conservar a menos de 30°C.
Presentaciones: Envase conteniendo 60 comprimidos.