PLASBUMIN 20%

BAYER
Elaborado en EE.UU..

Albúmina Humana

Sangre : Expansores Plasmáticos

Composición: Es una solución estéril al 20% de Albúmina en un diluyente acuoso. Descripción: La albúmina (humana) 20%, se obtiene de plasma venoso humano acumulado empleándose el proceso de Cohn de fraccionamiento con etanol frío. Se prepara de acuerdo con las exigencias establecidas por la Administración de Alimentos y Drogas (FDA). La preparación es estabilizada con 0.016 M de caprilato de sodio y 0.016 M de acetiltriptofano. El contenido de aluminio no supera los 200 mcg/l. No contiene preservante y debe administrarse por vía I.V. Cada frasco es tratado térmicamente a 60º C durante 10 horas para evitar la transmisión de virus de la hepatitis. Farmacología clínica: cada frasco de 50 ml proporciona el equivalente oncótico de aproximadamente 200 ml de plasma citratado. Al administrarse por vía I.V. a sujetos adecuadamente hidratados, el efecto oncótico (coloideosmótico) de 50 ml es tal, que en 15 min., 125 ml adicionales de fluido de los tejidos extravasculares serán trasladados al sistema circulatorio, con lo cual aumentará el volumen sanguíneo total, disminuyendo la hemoconcentración y la viscosidad sanguínea total. Por consiguiente, las principales indicaciones clínicas son para estados hipoproteinémicos que generan presiones oncóticas reducidas con o sin edema. También puede utilizarse para expandir el volumen de plasma. La albúmina es una proteína de transporte que puede ser de utilidad en enfermedades hemolíticas severas en el recién nacido que espera transfusiones sanguíneas. La albúmina administrada puede reducir el nivel de bilirrubina libre en la sangre. Esto puede resultar de importancia en casos de fallas hepáticas agudas en donde la albúmina puede servir para aportar presión oncótica al plasma y a la vez ligar la bilirrubina excesiva en el plasma.
Indicaciones: Tratamiento de emergencia en shock hipovolémico: la albúmina (humana), FEU, es hiperoncótica y luego de su administración I.V. expandirá el volumen del plasma en una cantidad adicional, 3 ó 4 veces mayor que el volumen realmente administrado, debido a que extrae líquido de los espacios intersticiales, siempre y cuando el paciente se encuentre normalmente hidratado intersticiales o exista un edema intersticial. Si el paciente se encuentra deshidratado, se debe administrar en forma adicional cristaloides, o alternativamente deberá usarse albúmina (humana) 5% FEU. La reacción hemodinámica del paciente debe ser controlada además de tomarse las usuales precauciones a fin de evitar una sobrecarga circulatoria. La dosis total no debe exceder el nivel de albúmina detectado en un individuo normal, es decir, cerca de 2 g por kg de peso corporal, medido en ausencia de hemorragia. La eliminación del fluido ascítico de un pacientes cirrótico puede ocasionar cambios en la función cardiovascular e incluso provocar un shock hipovolémico. En circunstancias como ésta, la utilización de una infusión de albúmina puede ser necesaria para mantener el volumen sanguíneo. Terapia en caso de quemadura: no se ha podido establecer un régimen óptimo repecto de la administración de cristaloides, coloides y agua luego de una quemadura extensa. Durante las primeras 24 horas después de la lesión térmica, se suministran grandes volúmenes de cristaloides para reponer el volumen de fluido extracelular perdido. Pasadas 24 horas, se puede usar Plasbumin 20 para mantener la presión coloideosmótica del plasma. Hipoproteinemia con o sin edema: durante cirugías mayores los pacientes pueden perder más de la mitad de la albúmina circulante con las consiguientes complicaciones de déficit oncótico. Situaciones similares pueden ocurrir en pacientes con septisemia o pacientes de cuidados intensivos. El tratamiento con Plasbumin 20 puede ser útil en tales casos. Falla hepática aguda: en el caso poco usual de una pérdida rápida de la función hepática, con o sin coma, la administración de albúmina puede servir para el doble propósito de mantener la presión coloidal osmótica del plasma y ligar la bilirrubina plasmática excesiva. Enfermedad hemolítica del recién nacido: la administración puede ser indicada antes de una transfusión para ligar la bilirrubina libre y, de este modo, disminuir el riesgo de kernicterus. Una hora antes de la transfusión se administra 1 dosis de 1 g/kg de peso corporal. Se debe tener cuidado en el caso de niños hipervolémicos. Secuestración de fluidos ricos en proteínas: sucede en casos de peritonitis aguda, pancreatitis, mediastinitis y celulitis extensa. La magnitud de la pérdida hacia el tercer espacio puede requerir tratamiento de reducción de volumen o de la actividad oncótica con la infusión de albúmina. Resuspensión de eritrocitos: puede requerirse albúmina para evitar una hipoproteinemia excesiva durante ciertos tipos de transfusiones de intercambio o con el uso de grandes volúmenes de eritrocitos previamente congelados o lavados. Por lo general se utilizan cerca de 25 g de albúmina por litro de eritrocitos, aunque en caso de hipoproteinemia persistente o falla hepática las necesidades pueden ser mayores. La albúmina (humana) FEU, se agrega a la suspensión isotónica de los glóbulos rojos lavados inmediatamente antes de la transfusión. Nefrosis aguda: algunos pacientes pueden no responder a la terapia de cliclofosfamida o esteroides. Los esteroides pueden incluso agravar el edema existente. En este caso, resulta de utilidad administrar un diurético junto con 100 ml de Plasbumin 20 durante 7 a 10 días para controlar el edema, pudiendo posteriormente el paciente responder al tratamiento con esteroides. Diálisis renal: aunque no forma parte del régimen normal de diálisis renal, puede ser útil en el tratamiento del shock o hipotensión en estos pacientes. El volumen usualmente administrado es de aproximadamente 100 ml, teniendo especial cuidado de evitar una sobrecarga de líquido ya que, por lo general, estos pacientes ya sufren de sobrecarga y no pueden tolerar volúmenes grandes de soluciones salinas. Situaciones en las que no se justifica administrar albúmina: en nefrosis crónica, la albúmina administrada es rápidamente excretada por los riñones sin mejorar el edema crónico ni tener efecto sobre la lesión renal existente. En ocasiones es de utilidad en la diuresis "inicial" de la nefrosis. Tampoco se justifica la infusión de albúmina como fuente de nutrición proteica en estados de hipoproteinemia asociados a la cirrosis crónica, malabsorción, enteropatías con pérdida proteica, insuficiencia pancreática y desnutrición.
Posología: Siempre debe administrarse como infusión I.V. Si es necesaria una restricción de sodio, puede administrarse en forma no diluida o diluida en una solución de carbohidrato libre de sodio, como dextrosa 5% en agua. Shock hipovolémico: para el tratamiento del shock hipovolémico, el volumen administrado y la velocidad de la infusión deben adaptarse a la respuesta de cada individuo. Quemaduras: después de la lesión por quemaduras (generalmente 24 horas después) existe una estrecha relación entre la cantidad de albúmina administrada y el consiguiente aumento de la presión coloideosmótica del plasma. El objetivo es mantener la concentración de albúmina plasmática entre 2.5 ± 0.5 g por 100 ml con una presión oncótica de 20 mm de Hg (equivalente a una concentración total de proteínas plasmáticas de 5.2 g por 100 ml). Esto se logra mediante la administración I.V. de Plasbumin 20. La duración de la terapia depende de la pérdida de proteína en las áreas quemadas y por la orina. Además, se debe iniciar la administración oral o parenteral de aminoácidos, puesto que no se debe considerar la administración prolongada de albúmina como fuente de nutrición. Hipoproteinemia con o sin edema: a no ser de que la patología subyacente a la hipoproteinemia pueda corregirse, la administración I.V. debe considerarse puramente sintomática o de apoyo (véase sección sobre situaciones en las que no se justifica la administración de albúmina). La dosis diaria usual para adultos es de 50 a 75 g y para niños de 25 g. Los pacientes con hipoproteinemia severa, que continúan perdiendo albúmina, pueden requerir de cantidades mayores. Dado que por lo general los pacientes hipoproteinémicos tienen volúmenes sanguíneos casi normales, la velocidad de administración de Plasbumin 20 no debe superar los 2 ml/min., ya que una inyección más rápida puede ocasionar una sobrecarga circulatoria y edema pulmonar. Otras recomendaciones de dosificación aparecen en las indicaciones específicas mencionadas anteriormente. Preparación para la administración: quitar el sello para exponer el tapón. Siempre limpiar inmediatamente la parte superior del tapón con un antiséptico adecuado. Antes de su administración, los productos farmacológicos parenterales deben inspeccionarse en forma visual para detectar partículas o decoloración siempre que el envase así lo permita.
Efectos Colaterales: Las reacciones adversas a la albúmina son poco frecuentes. Estas pueden ser de naturaleza alérgica o debidas a niveles altos de proteínas plasmáticas debido a una excesiva administración de albúmina. Entre las manifestaciones alérgicas se cuenta la urticaria, escalofríos, fiebre y cambios en la respiración, en el pulso y en la presión sanguínea.
Contraindicaciones: Algunos pacientes, por ejemplo, aquellos con historial de insuficiencia cardíaca congestiva, insuficiencia renal o anemia crónica estabilizada, corren el riesgo de desarrollar una sobrecarga circulatoria. Un historial clínico de reacciones alérgicas a la albúmina constituye una contraindicación específica para su utilización.
Advertencias: Las soluciones que han sido congeladas no deben utilizarse. No se debe utilizar si la solución está turbia. No comience la administración si han pasado más de 4 horas después de que el envase ha sido penetrado. Los frascos parcialmente utilizados deben desecharse. No deben utilizarse tampoco frascos trizados o dañados, ya que pueden haber permitido la contaminación con microorganismos. Plasbumin 20 no contiene preservantes.
Precauciones: Generalidades: los pacientes siempre deben ser controlados cuidadosamente para detectar una posible sobrecarga circulatoria. Plasbumin 20 es hiperoncótico, por lo tanto, en caso de deshidratación deben administrarse fluidos adicionales junto con él o a continuación. En caso de hemorragia, la administración de albúmina debe completarse con una transfusión sanguínea íntegra para tratar la anemia asociada a la hemodilución. Una vez reducido el volumen sanguíneo circulante, la hemodilución posterior a la administración de albúmina persiste por muchas horas. En pacientes con volumen sanguíneo normal, la hemodilución dura mucho menos. El rápido aumento de la presión sanguínea que puede seguir a la administración de un coloide con actividad oncótica positiva, debe ser cuidadosamente observado para detectar y tratar los vasos sanguíneos dañados que pueden no haber sangrado ante una presión sanguínea menor.
Interacciones Medicamentosas: Es compatible con sangre íntegra, paquetes de glóbulos rojos, así como con soluciones estándar de carbohidratos y electrolitos para uso I.V. Sin embargo, no debe mezclarse con hidrolizados de proteínas, soluciones de aminoácidos ni aquellas que contengan alcohol. Embarazo categoría C: no se han llevado a cabo estudios con Plasbumin 20 sobre reproducción en animales. Tampoco se sabe si puede causar daño al feto en caso de ser administrado a mujeres embarazadas, o si puede afectar la capacidad reproductiva de éstas. Se debe administrar a mujeres embarazadas sólo en casos indispensables.
Presentaciones: Envase conteniendo 50 ml.